¡Bienvenida al blog!

 

Vengo a contarte una de las últimas asesorías que he realizado porque me parece que este caso es un buen ejemplo para enseñar cómo con unos pocos productos de cuidado y maquillaje escogidos para ti, puedes realizar tanto un look diario para ir a trabajar con la cara fresca como un look más sofisticado para la noche.

 

¿Te apetece?

 

 

Asesoría personal por Estefanía Vázquez.

 

El mundo de la belleza actual está en continuo cambio y parece convertirse en una ingenieria diseñada sólo para quién se dedica a ella.

Conseguir un producto (crema hidratante, maquillaje o colorete) que se ajuste 100% a ti (tus gustos, acabados, tipo de piel….) es una misión prácticamente imposible dada la gran cantidad de artículos que tenemos en el mercado.

Si a ello le sumamos que, además de saber qué marca, tono y textura de colorete (por ejemplo) nos sienta mejor también hay que saber dónde, cómo y con qué aplicarlo… el tema se complica un poco más.

 

En este punto nace este servicio.

 

Aprovechar el conocimiento sobre piel y producto de una maquilladora puede ser la herramienta perfecta para aprender a compar y usar la cosmética de forma correcta.

Olvida el ‘si yo supiera lo que tú sabes’, ‘si yo tuviera el material que tú tienes‘ o ‘si yo tuviera tu arte’ y ¡ponte manos a la obra!

La mayoría de las veces somos nosotras mismas las que nos ponemos los obstáculos pero, una vez que tienes la información solo hay que utilizarla a tu favor.

 

Este es uno de mis servicios favoritos porque es el máximo nivel de ‘conexión cosmética que puedo alcanzar con una clienta, además nos pasamos las horas hablando de maquillajes, potingues, looks y tendencias. Es muy divertido.

 

 

 

Cuidado facial básico y 0% de maquillaje.

 

Eme es más que una clienta y la confianza me dificulta el trabajo.

 

La conozco desde que tengo recuerdo y sé que no va a gastar más de 5-10 min al día en una rutina, por lo que tengo que elegir los productos de manera estratégica si queremos que la siga y encuentre resultados.

Además, debo hacerla consciente de que sus costumbres alimentarias, la cantidad agua que bebe al día y las exposiciones (sin protección) al sol son factores que si no tenemos en cuenta jugarán un papel en nuestra contra, mucho más después de haber pasado el umbral de los 30.

 

 

A pesar de su parca rutina diaria, la piel que la envuelve es bastante agradecida: una textura agradable, un poco seca (nooormal….), la zona de los ojos con pequeñísimas arrugas, sin a penas imperfecciones excepto una pequeña área de capilares rotos en una de sus ojeras. 

 

En cuanto a su rutina de maquillaje solo puedo decir que es NU-LA: lleva de manera permanente un eye liner que hoy en día luce un poco difuso.

Ese es todo el ‘maquillaje’ que lleva normalmente. Reconoce además no tener seguiradad para delinear, sombrear o maquillar sus labios en rojo…

 

Llegadas a este punto, yo lo tengo claro: su PIEL será el elemento principal en su rutina diaria. Trabajaremos la hidratación para la parte de higiene y cuidados, el aspecto y acabados para la rutina de maquillaje. Eso sí: con muy pocos pasos.

 

 


¿Cómo conseguir que alguien que apenas usa cosmética, lo haga, además de forma correcta y autónoma?

 

El truco está en saber detectar lo que preocupa a nuestro cliente: el estado de su piel, la forma de sus ojos y/o cejas, la forma de sus labios… y conocer sus gustos y costumbres de higiene facial, cuidado y maquillaje para poder hacer un buen diagnóstico y centrar en esa inquietud la rutina. 

 

Si nuestra clienta nos dice desde el principio que no suele usar cosmética de manera habitual de nada sirve hacer un programa de cuidado diario de 5 o 6 pasos porque probablemente no sea constante. Debemos ponérselo fácil si queremos que obtengan resultados.

 

 

Explicarle de forma sencilla cómo funciona nuestra piel también nos ayudará a que pueda comprender cómo actúan los principios activos de los productos, dándole así un poco de autonomía a la hora de comprar cosmética.


 

 

Querer estar en la piel de Eme.

 

Convencerla de lo evidente fue fácil una vez visto el resultado de la primera parte: LA PIEL.

Comenzamos centradas en el cuidado diario, ya que ella no se maquilla todos los días podemos reducir los pasos y dejar solo lo más importante, que en su caso es limpiar e hidratar la piel desde dentro y desde fuera:

 

  1. MÍNIMO 1 LITRO DE AGUA/DÍA
  2. 3 ó 4 PIEZAS DE FRUTA Y/O VERDURAS
  3. LIMPIEZA EN 2 PASOS: JABÓN + TÓNICO HIDRATANTE (Mañana y noche)
  4. HIDRATACIÓN CON CREMA (Mañana y noche)

 

 

En cuanto al programa de maquillaje también lo hicimos muy fácil:

 

Una rutina de entre 5 y 10 minutos que solo pondrá en práctica en reuniones de trabajo y ocasiones especiales.

 

 

Un pequeño paso más allá del programa diario.

 

Después de unos meses volvimos a vernos. Eme quería seguir ampliando algunos de sus conocimientos de maquillaje ya que tenía más práctica y seguridad en sí misma gracias al programa anterior.

 

En esta ocasión nos centramos en los ojos para proveerle de algunos conocimientos más en la materia.

 

 

Evidentemente no saldríamos de la gama de tonos tierra: sus ojos verdes nos agradecen colores como el marrón teja, café, chocolate, arena… toda la gama de marrones cálidos dará más luminosidad a su coloración de iris.

 

Eme eligió la paleta Rose Gold Remastered de Huda Beauty.

  • Trabajamos un ahumado con los tonos ‘demure‘ y ‘sandalwood‘ como primeros colores de transición.
  • Después ‘doll face‘, ‘hena‘, y ‘coco’ para profundizar la zona de la cuenca exterior.
  • Pink diamond‘ aplicada con el dedo sobre el párpado móvil.
  • Black to earth de Zoeva para crear un eye liner difuminado en todo el contorno de los ojos. Incluído la línea superior e inferior de agua. Lo difuminamos primero con un pincel limpio, después sellamos con ‘black truffle‘.
  • Con un pincel húmedo aplicamos ‘moonn dust‘ en el lagrimal.
  • Rizamos bien las pestañas y ponemos dos capas de máscara de pestañas ‘perversion‘ de Urban Decay.
  • Las cejas las trabajamos con el mismo producto que la vez anterior, pero definiendolas mejor y dándoles un poco más de intensidad.

 

Después de hacer la práctica de los ojos, Eme hizo su piel mientras revisamos la rutina de la vez anterior y corregimos los posibles vicios.
Gracias a que ya tiene la costumbre de limpiar e hidratar su piel a diario, el trabajo de aplicación de bases, correctores… resulta mucho más fácil y queda resuelto con menos cantidad de producto.

 

Cuando tenemos alguna cena y la veo maquillada, incluso alguna vez que se atreve ya con un color de labios más atrevido, me siento muy orgullosa de ella.

 

 

Y este fué el resultado:

Piel limpia e hidratada.
Rutina de maquillaje de día.
Look sofisticado para la noche.

 

Quedamos realmente encantadas del resultado de la asesoría y la posterior rutina de cuidado y maquillaje de Eme.

A día de hoy (algunos meses después de la primera sesión) podemos decir que hemos conseguido realmente crear el hábito y su piel se lo está agradeciendo.

 

También hemos conseguido que brote en ella cierta inquietud con el maquillaje y poco a poco se atreva, pruebe y se divierta a la hora de maquillarse, cosa que para ella antes era un momento crítico y de nervios.

 

 

Si te ha picado el gusanillo y quieres hacer una asesoría, pincha en el siguiente botón para recibir más información sobre este servicio tan personalizado.

 

 

¡QUIERO EMPEZAR A APRENDER YA!

 

 

Nos volvemos a leer muy pronto.
¡Gracias!

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