¡Bienvenida de nuevo al blog!

 

Hoy vengo a hablar del maquillaje y de los momentos previos al ‘Sí, quiero’ de una novia aprovechando que he recibido (¡al fin!) algunas fotografías que esperaba de Jess, una de las clientas más especiales que tuve el pasado año.

 

Este es un claro ejemplo de que la moda en el maquillaje para lucir durante una boda ha cambiado.

 

Y es que tras estas ceremonias hay una gran cantidad de tradiciones, algunas arcaicas, que hoy en día vamos superando y el maquillaje es un buen ejemplo de ello.

Dejamos atrás la imagen impuesta de chica angelical de cara lavada para presentarnos en el altar a nuestro futuro esposo/a tal y como mejor nos vemos: con labios rojos, ojos ahumados, vestidos escotados o un maquillaje ‘no makeup’, sin importar qué está de moda o lo que puedan opinar.

 

La entrevista

Un ratito de charla en el estudio le fue suficiente a Jess para elegir los dos estilos que quería probar para su maquillaje de novia.

 

Nos sentamos a hablar, quería que me contara qué había pensado para su maquillaje de novia. Estuvimos ojeando algunas fotos para poder visualizar juntas realmente de qué estabamos hablando.

Durante la entrevista también tratamos el tema de higiene y cuidado de la piel, pero es algo que no me preocupaba. Jess es del gremio, sus 12 años de experiencia como esteticista, casi 3 con su propio centro, la avalan.

 

Para mí fué difícil diseñar el look ya que algunas de las pautas que me dio eran de complicada combinación:

  • Labios rojos.
  • Algún toque de azul y naranja en ojos (un guiño a su precioso ramo de flores).
  • Contorno de la mirada enmarcado.
  • Una piel natural pero bien cubiertas todas las imperfecciones (las poquísimas que pudiera tener).
  • Acabado de la piel mate y un poco de glow natural en zonas puntuales.

 

En la prueba haríamos dos estilos en el look de ojos dentro de estas pautas (ya que la piel y los labios tenía muy claro cómo los quería)  y sus preferencias: ella se suele maquillar casi siempre y lo hace de manera natural. En las ocasiones que sale de noche le gusta incidir en el lápiz negro y no perdona el labio rojo.

 

 

La prueba

Tras tomarnos un refresco y charlar un poco, nos pusimos manos a la obra.

Mis propuestas para los ojos

  1. Eye liner difuminado: elegí un color melocotón (que suelo usar como colorete) para utilizarlo como tono de transición.

    La piel de Jess es bastante clarita, la transición en este color hace perfectamente su función ya que se funde de forma ideal y a la vez le da el toque anaranjado que ella quería.Tras esa sombra, usé un lápiz azul oscuro para delinear sus ojos, aquí empezaba la parte arriesgada. Combinar estos tonos en una misma zona es complicado ya que son complementarios.
    Difuminé toda la línea del eye liner de manera ascendente, haciendo desaparecer el trazo. Añadí sombra azul intenso en la parte exterior, gris oscuro en el centro del difuminado y sombra negra a ras de las pestañas.
    Jess quería un punto de luz en el lagrimal y, como le gustó una sombra blanca con destellos azul-violeta, esa fue la que utilizamos.La línea de agua superior la maquillé en negro y añadimos pestañas de grupos por toda la línea natural de las suyas, incidiendo en el extremo exterior.Este fue el resultado:
  2. Sombreado con efecto ahumado: empecé por hacer una base de sombra en lápiz marrón café por todo el párpado. Maticé y añadí un marrón teja en la zona de transición y un marrón malva más oscuro en la zona de cuenca.
    En este caso el tono anaranjado lo localicé en el párpado móvil, de manera que se veía también con el ojo abierto.La línea inferior de las pestañas la trabajé con negro dentro de la línea de agua, marrón malva para difuminar y añadiendo un poco el otro tono que ella quería para difuminar el conjunto: el azul.
    Además, dimos el toque de la sombra luminosa malva azulada en el lagrimal ya que nos gustó mucho. Añadí negro en gel sobre la línea de pestañas superior y en la línea de agua de arriba y los grupos de pestañas sobre todo el párpado.Este fue el resultado:

 

Elegir entre los dos looks para Jess fue relativamente fácil y coincidimos en la elección a pesar de que ambos eran muy bonitos.

 

 

El día X

Quedamos en la finca a las 10 de la mañana, y tras tomar un café juntas y charlar un poco nos pusimos a trabajar. Lo tenía todo totalmente controlado, por lo que ambas estuvimos relajadas y disfrutamos mucho del rato.

Mientras yo terminaba mi café Jess realizó su rutina de día con normalidad. A partir de este punto preparamos su piel, los labios y comencé por trabajar los ojos, mientras alternabamos algunos productos de piel que debían asentarse.

 

 

Recuerdo que la luz aquel día era espectacular. La piel de Jess se veía especialmente luminosa y fresca.

Fuimos avanzando poco a poco hasta terminar el maquillaje de los ojos.

Ella, como casi todas las novias, antes de seguir prefirió revisar bien el maquillaje de los ojos, y le apeteció un poco más intenso, por lo que dimos algo más de importancia al lápiz negro.

 

 

Una vez que lo vio perfecto, comenzamos a trabajar la piel y los labios.

Retiramos el bálsamo labial que llevaba desde el inicio del proceso. Necesitabamos un labio muy hidratado que fuera una buena base para soportar de la mejor manera las horas y horas con un labial líquido mate.

 

 

Se la veía radiante. Se notaba que era feliz rodeada de todas las mujeres de su vida en los momentos previos a la ceremonia. Su madre la miraba con ojos cristalinos.

 

Su hermana no le quitaba ojo, estaba orgullosa y feliz. Ella fue la encargada de realizar el precioso recogido que lució Jess en su ceremonia.

Finalizamos aplicando el labial rojo que había escogido durante su prueba y rociando un poco de fijador sobre su rostro.

 

 

 

El resultado

La felicidad en su rostro lo definía todo. Estaba satisfecha con el resultado y yo también.

A pesar de las dudas iniciales por la gama de tonalidad en los ojos, la conclusión a la que llegamos es que, realizado de una buena manera, el maquillaje es una herramienta más que nos ayuda a mejorar y reflejar nuestro estado de ánimo.

Aprovecho para agradecerle de nuevo a Jess su confianza y que me haya permitido usar su servicio como ejemplo para este post.

¿Quieres más información sobre mi servicio de novias?

¡SÍ, QUIERO!

 

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